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jueves, 1 de diciembre de 2016

Medidas para la eficiencia energética en centros escolares:

 

-Introducción:
Para una correcta gestión energética de los locales dedicados al sector de los centros escolares, es necesario conocer los aspectos que determinan cuáles son los elementos más importantes a la hora de lograr la optimización energética, conocimiento que nos permitirá un mejor aprovechamiento de nuestros recursos y un ahorro tanto en el consumo como en el dimensionamiento de las instalaciones.
De la diversidad de instalaciones que pueden acoger los centros escolares, así como del catálogo de servicios concretos que en ellas se ofrecen, depende el suministro de energía.
Como norma general podemos decir que las aplicaciones que más consumo de energía concentran, alrededor de un 70% del total, son: calefacción, climatización e Iluminación.

Consumos eléctricos:
Consumos de gas natural:


Se han de contemplar dos aspectos fundamentales que permiten optimizar el gasto en energía y, por lo tanto, maximizar el beneficio:
  • Optimización tarifaria.
  • Optimización de las instalaciones.
-Optimización tarifaria:
Para conseguir una adecuada optimización en las tarifas en la factura eléctrica, se han de identificar los conceptos en los cuales se pueden obtener mayores ahorros, en el caso de la energía eléctrica:
Para conseguir una adecuada optimización en las tarifas en la factura del gas, se han de identificar los conceptos en los cuales se pueden obtener mayores ahorros, en el caso del gas:

-Consumo de energía en el sector de los centros escolares:
La distribución del consumo energético, entre energía eléctrica y energía térmica, demandada por un centro escolar depende de varios factores: del tipo de servicio que ofrezca, su situación, categoría, tamaño, características de sus instalaciones y equipos, etc.

-Parámetros de eficiencia energética:
 Aunque el consumo energético de un centro escolar no supone el gasto principal del mismo, la maquinaria de calefacción y climatización, así como la constante iluminación, son piezas fundamentales en la rentabilidad de la eficiencia energética.
 Desde este punto de vista, mediante una pequeña contabilidad energética a partir de los consumos anuales de energía eléctrica así como de combustible y agua, se pueden obtener los ratios de consumo energético del negocio.

lunes, 14 de noviembre de 2016

Auditorías energéticas en centros docentes:



-Introducción:


En la actualidad el desarrollo de un país se evalúa y va unido a una serie de factores económicos, técnicos y sociales, en los cuales la educación juega un papel absolutamente clave, siendo uno de los pilares en los que se fundamenta la sociedad. De ahí la necesidad de dedicar todos los medios, esfuerzos y acciones posibles para su mejora continua.
Por tanto se ha incrementado en todos los países el nivel de concienciación hacia el sector educativo, con objeto de dotar a los centros docentes, y en especial a las condiciones en las que se realiza el proceso formativo, de los mejores medios posibles para que este derecho fundamental de las personas se desarrolle dentro de unos parámetros correctos.


-Objetivos:


Las condiciones en las que se debe desarrollar el proceso formativo han de ser las adecuadas en cuanto a los parámetros térmicos, ambientales y lumínicos para un correcto desarrollo del proceso formativo, si bien esta consecución de objetivos de confort ha de ir acompañada de una correcta gestión energética de la misma, para no incurrir en un gran dispendio difícilmente asumible.

En multitud de complejos educativos estos umbrales de confort no están siendo
satisfechos, de modo que se deberá actuar de manera correctiva para alcanzar
la consecución de las mismas. Análogamente en centros de nueva edificación se
deberán tener en cuenta estas variables y proceder en consecuencia, realizando
una auditoría de carácter preventivo para que la instalación docente inicie su
funcionamiento de manera eficiente.

Es por ello que la optimización energética de las instalaciones en las que se
alberguen edificios docentes ha de basarse, en los preceptos de la eficiencia
energética, la inclusión de energías renovables, el respeto medioambiental y la
sostenibilidad, incluyendo además labores de información y formación tanto del
personal docente como de los alumnos y el resto de usuarios.
De esta forma las auditorías energéticas en centros docentes mejorarán, a tra-

vés de estos preceptos expuestos, los límites de confort existentes, consiguiendo
un ahorro en términos tanto energéticos como económicos y siempre bajo la pers-

pectiva del mayor respeto medioambiental.
Finalmente no debe dejarse de mencionar que, dada la gran envergadura del
sector, toda acción relativa con la sostenibilidad dentro de los centros docentes existentes, mediante la mejora de la eficiencia energética, permitirá un incremento de la competitividad de cada uno de los centros educativos y por ende de la Comunidad de Madrid en su conjunto.


-Procedimiento de actuación:

La organización previa de las tareas que engloba una auditoría energética y la realización ordenada de las mismas es la primera de las premisas para el éxito de ésta.
En esta línea se va a exponer un ejemplo de protocolo operativo para la realización de auditorías energéticas en centros docentes mediante el cual se abarcan todas las actividades que un trabajo de optimización energética en este campo precisa.
  • Trabajos iniciales y preparatorios: En esta fase de la auditoría se hace referencia a los trabajos gestionados en oficina mediante los cuales se dispondrá de planos, facturas e información de interés sobre el centro docente. Igualmente se incluye aquí toda la realización de trámites y concesión de autorizaciones de acceso para realizar con celeridad los trabajos a emprender en el propio centro docente. En esta fase de la auditoría energética también es preceptivo que se realice un estudio global del entorno del centro docente, analizando ubicación, infraestructuras, climatología, legislación aplicable, posibilidades de suministro energético, etc. con el propósito de ubicar convenientemente el mismo desde todo punto de vista.
  • Análisis previo del centro docente: Una vez conocida la realidad del centro docente y en esta primera visita se definirá el tipo de auditoría a emprender, junto con su alcance y una primera estimación de los potenciales ahorros factibles de ser conseguidos. Se realizarán observaciones de carácter general sobre las características constructivas y térmicas del centro, el sistema eléctrico, los generadores térmicos existentes, los elementos terminales de climatización, el sistema hídrico, el tipo de iluminación y alumbrado empleado y el estado general de conservación del mismo junto con la presencia de elementos obsoletos.
  • Diagnóstico inicial y esbozo de soluciones: Con la información obtenida hasta este momento el equipo auditor es capaz de tener una idea global del estado y funcionamiento de la instalación, pudiendo cuantificar la eficiencia energética del centro docente en términos de kWh/m2, que es un ratio de consumo de energía por unidad de superficie construida. Análogamente es posible evaluar el consumo de energía en términos de iluminación mediante kW/m2, es decir, mediante la potencia instalada por unidad de superficie. Ambos parámetros pueden ser particularizados de muy diversas formas, por ejemplo atendiendo al tipo de fuente energética, clase de luminaria, zona de estudio, etc. con el fin de obtener los valores más significativos para el estudio global.
  • Toma de datos in situ: Esta fase de la auditoría energética comprende el registro, y posterior evaluación, de los datos reales de funcionamiento de la instalación del centro docente estudiado, conformando una «radiografía» de su estado actual para poder establecer las acciones necesarias y precisas para su optimización. Para realizar esta toma de datos el equipo auditor necesitará disponer de un equipo completo de aparatos de medida, de entre los cuales se explicitan algunos a modo demostrativo: termohigrómetro (para medir las condiciones ambientales de temperatura y humedad), analizador de redes (para eva- luar la instalación eléctrica), luxómetro (para las instalaciones de iluminación), opacímetro (para calderas) o cámaras termométricas (para evaluar la envolvente térmica del edificio). En esta fase de la auditoría energética será preciso caracterizar totalmente el centro docente en todos los campos susceptibles de ser mejorados energéticamente, es decir:

• Envolvente térmica: Estudiando la epidermis del edificio, prestando especial atención a los cerramientos y superficies acristaladas del centro docente, asi como a todos los accesos que puedan dan lugar a pérdidas o ganancias térmicas (en invierno y verano respectivamente) que se traduzcan en un aumento innecesario del coste de climatización.
• Instalaciones mecánicas: Identificando el estado de conservación de todos los elementos y su modo de funcionamiento, realizando controles sobre sus consumos en funcionamiento así como las posibles anomalías existentes.

• Instalaciones de calefacción: Se evaluará el estado general de los generadores térmicos de calefacción así como sus parámetros de funcionamiento y la calidad del mantenimiento realizado. Igualmente se evaluará el estado de la sala técnica incluyendo todos los elementos auxiliares de la instalación y las tuberías de distribución de calor. Asimismo se procederá a estudiar el estado y adecuación de los elementos terminales de la instalación de calefacción del centro docente a las necesidades térmicas requeridas.

• Instalación de refrigeración: Se procederá de manera análoga a lo expuesto para las instalaciones de calefacción, intentando dar una respuesta conjunta a ambas, englobándolas bajo el concepto de instalación de climatización, lo cual redundará en un funcionamiento más eficiente del centro docente.

Cabe destacar que será preciso prestar especial atención a los conceptos de zonificación y simultaneidad en la instalación de climatización, pues la correcta gestión de ambos llevará aparejada una mejora importante de la instalación.

• Instalación de iluminación: Se evaluará la adecuación de los niveles lumínicos de aulas, zonas comunes, áreas deportivas, prestando atención a las posibilidades de inclusión de luz natural (sin que ello afecte a la componente térmica del centro). Este aspecto ha de compaginar aspectos técnicos, económicos y también ergonómicos puesto que el proceso educativo va ligado a actividades cognitivas y fundamental-
mente en la etapa de crecimiento de niños y jóvenes.

En este punto es importante adecuar los niveles de iluminación del centro docente a las distintas zonas en las que se produzca la iluminación, adaptándolas a los valores fijados por la normativa vigente. Igualmente se deberán evaluar las posibilidades de gestión y control de las instalaciones de iluminación con el fin de optimizar su funcionamiento.

• Sistemas especiales: Se trata de identificar en este apartado sistemas que por sus consumos puedan ser relevantes en el global de la instalación del centro docente. Así pues dentro de este punto se pueden incluir las cafeterías que puedan existir en el complejo educativo así como los equipos informáticos y de multimedia, cuya correcta gestión puede conseguir ahorros económicos y energéticos importantes. 


  • Análisis de datos y propuesta de soluciones: Una vez recabada toda la información sobre las instalaciones del centro docente auditado se está en disposición de tener un conocimiento pleno del funcionamiento de las mismas y es posible ya emitir un juicio y unas acciones que lo mejoren y fomenten la eficiencia energética del complejo educativo en su conjunto, siempre dentro de unos parámetros de viabilidad técnico-económica racionales. 

-Conclusiones:

Es absolutamente necesario que los centros docentes presenten un elevado nivel de confort debido a la naturaleza e importancia de las actividades que en ellos tienen lugar y a los largos periodos de tiempo que tanto el profesorado como el alumnado invierten en este tipo de instalaciones.
El propio proceso de aprendizaje se verá condicionado con las condiciones en que éste se produzca, de modo que será labor de la auditoría energética diagnosticar el funcionamiento del centro docente en uso y buscar las soluciones más eficientes energéticamente, conjugadas con los conceptos ergonómicos precisos y necesarios para asegurar la correcta ejecución del citado proceso cognitivo.

Teniendo en cuenta que son estos alumnos la base en la que se fundamenta la sociedad del futuro, sería recomendable y positivo que estas labores de auditorías sean transmitidas y comentadas entre los alumnos, con objeto de concienciar y educar sobre la necesidad de un planteamiento sostenible del planeta en el que vivimos.
Cuestionario energías renovables:

https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSe9IRmWMUVZ_TIdEITdpMNu1y-qEWNR-1ZFUwAXfnvELY7Rcg/viewform